¡HASTA LOS HUEVOS!

                                           ¡HASTA LOS HUEVOS! 

Y ES NORMAL ESTAR ASÍ


La verdad es que uno está hasta los mismísimos de la frivolidad y la demagogia con la que se trata un problema de tanta relevancia y gravedad como es la evolución de la pirámide poblacional, en cuanto a composición y tamaño. Siendo uno de los problemas más importantes para una Nación, vemos con desespero como se manipula y engaña a la población con sofismas abstrusos
 que nada tienen que ver con la realidad del problema. Frente a esas mentiras, por cierto de graves consecuencias para las personas, tenemos los hechos empíricamente comprobados. Vamos a verlos de una manera sencilla  y comprensible.
                                                                                                                   


PRIMERO. Hace unas décadas lo más normal en las familias españolas era que estuvieran compuestas por 6, 7, 8 o más hijos. Y así ocurrió durante mucho tiempo, especialmente desde que el desarrollo de la sanidad y la mejora de la calidad en la alimentación y condiciones de vida, permitieron reducir drásticamente la mortalidad infantil.

Poco a poco esa cifra se fue reduciendo. Primero a 4, más tarde a 3, a 2 y hoy a uno o ninguno. Esto es un hecho que no se puede rebatir, son cifras y datos que están ahí.

SEGUNDO. Mientras iba progresivamente ocurriendo lo descrito en el punto anterior, ha habido otra cuestión  que, a su vez, se ha ido desarrollando progresiva y paralelamente. Me refiero al constante y brutal aumento de la presión fiscal sobre los ciudadanos y empresas (la de las empresas acaba recayendo también sobre los individuos). La presión  fiscal ha ido creciendo sin descanso año tras año, hasta llegar al paroxismo amoral y delictivo de la actualidad. 



Hacienda nos roba a todos

Hoy en día el hachazo por IRPF es insoportable. Pero es que además se paga por todo. Si compras pagas una burrada (21%), si ahorras pagas, si consumes luz doblemente, si te mueres también, si rescatas un fondo privado de pensiones ni te lo imaginas. Si compras una botella de agua envasada pagas el IVA y otro impuesto por el envase. Si compras una casa pagas el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que es una barbaridad; pero hay que preguntarse ¿Qué pinta el estado en el hecho de que dos particulares firmen un contrato de compraventa y lo hagan ante notario? ¿Cuál es la justificación jurídica para que el estado robe un 8% del precio al comprador?. Pero siguiendo con lo injustificable y en este ejemplo, el vendedor de la casa, entre otros impuestos a pagar, resulta que ahora le obligan a presentar un documento ridículo llamado “certificado de eficiencia energética” por lo además de  pagar al técnico que lo realiza, hay  que pagar una tasa; ¿por qué razón se tienen que llevar una tasa de algo absurdo que me obligan a hacer? ¡ojo! Que hablamos del 35% de los honorarios del técnico. Bueno podría seguir y seguir así con todo lo arbitrario. Al final cada vez menos dinero para crear familias.

TERCERO. En paralelo y al mismo ritmo que descendía el número de vástago por familia y aumentaba la presión fiscal hasta el robo, ha habido otra cosa que también crecía y crecía; el tamaño  obsceno de las administraciones públicas. Pero no solo han crecido porque lo hayan hecho los distintos niveles de administraciones. Es que las municipales, autonómicas, estatales, europeas, todas engordan y engullen hasta ser entes mórbidos e inútiles. No hacen más que regular y dictar normas que oprimen al ciudadano con un único objetivo, recaudar más por medio de dos vías. A más normas, mas incumplimientos  y más multas, y también se obliga a nuevos gastos con los correspondientes impuestos indirectos; por ejemplo si tienes un gato o perro, le tienes que llevar más veces al veterinario, más IVA, si se trata de un coche tienes que comprar y llevar un farolillo de burdel, más IVA y multas.

Las administraciones públicas

Vamos que en lugar de familias han creado un tinglado de administraciones y organismos que es un mamut inútil, carísimo, con obesidad mórbida y que no puede hacer nada debido al peso, la artrosis, los problemas de rodilla y los coágulos cerebrales.

VALE. Visto lo anterior, llega ahora el momento de preguntarse por lo que están haciendo nuestros innumerables gobernantes, nuestros sabios políticos y las lumbreras de nuestra burocracia para mitigar el enorme problema de la descompensación de la pirámide poblacional;  efectivamente, nada serio, tan solo incautarse de más dinero.

Dicen: vamos a traer gente de fuera. En principio nada que objetar, pero vayamos por partes. Hay algunos que llegan para trabajar. Si la llegada es de manera legal muy bien, perfecto; estos suelen mayormente provenir de Hispanoamérica y de países europeos. Hay otros que vienen no para trabajar, pero sí para cobrar; en ese caso mal y si encima llegan de forma ilegal, fatal. Como esto de la ilegalidad es un espanto, además de ilegal, me voy a centrar en los primeros, en los ilusos que vienen a trabajar legalmente y que son bienvenidos.


Trabajadores y cotizantes

¿Qué es lo que están haciendo nuestros irresponsables  gobernantes con ellos? Pues adquirir más contribuyentes a los que esquilmar. Esos trabajadores que vienen de fuera para trabajar entre nosotros no vienen para pagar nuestras pensiones, lo hacen  como es lógico, para generarse las suyas con sus cotizaciones; cuando se jubilen tendrán todo el derecho a las pensiones generadas con sus contribuciones. Mientas tanto el estado les irá quitando, como a los demás, el fruto de su trabajo mediante impuestos al trabajo, al ahorro, al consumo y al absurdo. Resultado, entre el mantenimiento del estado depredador y las remesas a enviar a sus familias en sus países, como hacían antes los españoles, no les va a quedar capacidad para dar a luz hijos que por nacimiento ya serían nuevos españolitos; también es normal que no los quieran tener para que engrosen el índice de pobreza infantil. Pero si tuvieran dos nuevos españolitos, el día de mañana uno pagará la pensión del padre y el otro sostendrá la de la madre. Mientras el problema del desequilibrio de la pirámide poblacional seguirá igual y la sostenibilidad de las pensiones y la sanidad seguirá brillando por su ausencia. Eso sí durante ese tiempo los parásitos han tenido muchos más sufridores contribuyentes. ¡Que listos son!

  
                                De estos chiquillos no vamos a tener. Una pena

Para terminar voy un poco al detalle. Los sueldos de políticos y funcionarios nos cuestan 4.000.- Euros/año a cada español; 16.000 euros al año a un matrimonio con dos hijos. Eso para empezar; falta pagar los 19. 300 entes públicos y chiringuitos, entre ellos sus televisiones, los 363 observatorios. Falta mantener los edificios públicos, los gastos corrientes, la mala calidad de la enseñanza, hay que tener en buen estado los ferrocarriles para que no haya accidentes, los tendidos eléctricos para evitar apagones y un largo etcétera. Por supuesto hay que añadir el gasto en los falcon, palacios, viajes, regalos millonarios a otros países, hay pagar la corrupción y a la fiscalía que depende del gobierno. Al final una millonada por cada español; no puede quedar nada para vivenda e hijos, es imposible. Pero llegar al desastre, es seguro.

 

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José Antonio García-Albi


                                           El Señor Futuro, ya está aquí



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