EL MONUMENTO DE GUARRERÍAS HILL
EL MONUMENTO DE GUARRERÍAS HILL
Pues del mismo modo en el elevado lugar denominado Guarrerías Hill tienen unas instalaciones realizadas con dinero público que no sirven para
el destino previsto. Es más consiguen todo lo contrario. Si el puente aquel de
Bilbao, no servía para nada, las instalaciones de Guarrerías Hill denominadas
“punto limpio” no solo no conseguían tener controladas y ocultas las basuras y
residuos, sino que conseguían todo lo contario; tenerlas a la vista,
descontroladas y perjudicando a los vecinos.
Pero bueno, dejémoslos en que no servía para lo que fue
autorizado y diseñado. Así que con el paso de los años el descontrolado
basurero fue adquiriendo antigüedad y ese poso de lustre que ésta genera. Por
el vecindario se empezó a considerar que ya se trataba de un “monumento”. Pero si
en el caso del puente estaba muy claro el objeto y destino del mismo aquí no lo
estaba tanto. La pregunta era ¿el monumento a qué?
De modo que se estableció un debate público para encontrar el objetivo de monumentalizar el basurero. Hubo muchas y singulares propuestas; e monumento a la basura, al desperdicio, al horror, a lo feo, incluso al capricho personal, a la arrogancia, a la desidia... Al final, y dado que el monumento era una guarrada que estaba en Guarrerías Hill, gano la opción de bautizarle como “EL MONUMENTO A LA GUARRA.”
Como es habitual el debate trae otros debates. Por ello entre
las autoridades lugareñas se comenzó a decir que tal vez, convendría solicitar más
dinero público para dar al monumento la posibilidad de realizar las funciones
que inicialmente se había previsto. Pero claro, pronto quedó patente que si se
realizaba esa petición saldría a la luz el hecho de que previamente no se había
destinado el dinero público para lo que estaba previsto, y para lo que se debía
haber destinado.
A alguien se le ocurrió, entonces, solicitar dinero público
para incluir “El monumento a la guarra” en los folletos de promoción
turística. Al fin y a la postre se trataba de un monumento y se podía generar
algo de actividad turística que en Guarrerías Hill era nula; esta propuesta
también se desestimó, en este caso por irreal, irrealizable y fantasiosa.
Mientras eso ocurría a nivel de autoridad local, a nivel de calle que diría el presidente Adolfo Suarez, se comenzó a pensar que igual no estaba bien depositar basura en un monumento. Ya que el pueblo tenía su “Monumento a la guarra” tal vez lo mejor sería no alterarlo con nuevas deposiciones. Al fin y al cabo lo mismo era depositar la basura en esta calle:
Que en esta otra. Quizás mejor en esta porque seguro
que alguien se iba a encargar de retirarla con rapidez:
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LIMPIEZA, COMPARTE.
José Antonio
García-Albi
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